Entre tu y el sol

Cómo cuidarnos en primavera

Ya estamos en octubre y aunque el clima todavía no se establece por completo, de a poco van quedando atrás los días fríos y muchas veces grises.

Con la primavera aumentan los días soleados y con ella aparecen las flores y los colores; y así como una cosa lleva a la otra, las personas se sienten llenas de energía, tienen más ganas de estar al aire libre, muchas veces de empezar a cuidarse y en algunos casos, de realizar actividad física.

Ojo que también en esta época se puede dar la astenia primaveral, un trastorno que provoca reacciones contrarias a las mencionadas, es decir, la sensación permanente de cansancio, falta de energía, mal humor o tristeza.

Seas de cualquiera de los dos grupos, te contamos que la piel es el primer órgano en resentir los cambios climáticos, por eso cuidarla en todas las estaciones del año y mantenerla siempre hidratada es fundamental.

En esta época tenemos días más largos, hace más calor y usamos ropa más ligera, por eso es importante que además de tomar al menos un litro y medio de agua (esta recomendación es válida para todo el año), usemos cremas corporales y protector solar todos los días. Elige el formato que más te acomode, que eso no sea una excusa, porque hoy el mercado los ofrece en crema, barra, spray, etc.

Recuerda aplicar el bloqueador por lo menos 30 minutos antes de exponerte al sol y siempre sobre la piel seca. No olvides esparcirlo bien por todo el cuerpo, sin dejar de lado las manos y las orejas.

Mantener una alimentación sana es siempre la consigna. Durante la primavera y verano es común que disminuyamos la ingesta de comida preparada o procesada y optemos por una dieta rica en frutas y verduras, lo que es muy positivo para nuestra salud.

Una alimentación equilibrada es la recomendación y debemos aprovechar que esta época del año nos ofrece una amplia variedad de alimentos con distintos sabores y colores. No olvides comer verduras en cada comida (idealmente crudas para que no pierdan sus vitaminas y minerales); muy importante también son las proteínas y no dejemos de lado 2 a tres porciones de fruta, que además pueden ser nuestros aliadas al momento de querer comer algo dulce.

Y por último no te olvides de realizar actividad física y no lo decimos solo porque se acerca el verano y a todos nos gusta llegar en forma.

Mantenernos activos es la base de un cuerpo sano; el ejercicio oxigena nuestro cuerpo, fortalece nuestros músculos y nos permite eliminar las toxinas.

Haz deporte (como mínimo) tres veces a la semana, al menos por 30 minutos. Aprovecha los días soleados para ejercitarte al aire libre y ten en cuenta que practicar deporte en espacios abiertos (como plazas y parques) puede resultar más motivante (y por cierto que es más barato).

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